La Amígdala es un centro cerebral crucial para el procesamiento emocional, la memoria emocional y la detección de peligros. Tiene que ver con emociones como el miedo y la ansiedad y activa la respuesta al organismo a prepararse para «luchar o huir».
Su hiperactividad, puede generar respuestas exageradas, llevando a estrés crónico y todos los problemas de salud que conlleva este estado emocional. Hace que cualquier situación externa que produzca cierta incertidumbre, genera una reacción inmediata de temor o ira, donde las emociones intensas bloquean el pensamiento racional.
En el Ayurveda, una amígdala hiperactiva se relaciona con el desequilibrio del dosha Vata (nerviosismo/miedo) y del dosha Pitta (ira/estrés).
- Sensación de cansancio constante aunque no haya esfuerzo físico intenso.
- Ansiedad o nerviosismo sin causa clara.
- Estados de ira constantes y de difícil manejo
- Sequedad en piel y mucosas.
- Dificultad para concentrarse o mantener continuidad en tareas.
- Insomnio o sueño ligero.
- Problemas digestivos como estreñimiento y colitis
- Estrés excesivo
Que produce la Hiperactividad de la Amígdala Cerebral
Factores que desequilibran el dosha Vata son reconocidos por la neurociencia como disparadores de la hiperactividad de la Amígdala Cerebral:
- Situaciones que causan algún tipo de incertidumbre
- Exposición al frío
- Alimentos de difícil digestión, consumo de grasa
- Exposición al viento y clima seco
- Horas de alimentación y descanso equivocadas
- Exceso de movimiento
- Estímulos sensoriales intensos
- Insomnio o falta de sueño.
- Alimentos frio y secos
- La etapa de la vida a partir de los 60 años.
- Trabajos que desequilibran Vata: con exceso de movimiento, irregularidad, presión mental constante y falta de rutina y estructura estable. Con viajes frecuentes, multitarea, horarios cambiantes o ambientes fríos y secos, sobrecarga de estímulos. Turnos nocturnos, trabajos al aire libre en climas secos.
Vata necesita anclaje y estabilidad.
Como equilibrar la Amígdala:
- Meditación: Reduce el tamaño y reactividad de la amígdala, disminuyendo la ansiedad.
- Hierbas (Adaptógenas): Hierbas como Ashwagandha, Hierba Brahmi, Centella Aciática, que apoyan al sistema nervioso y regulan la respuesta de la amígdala al estrés.
- Rutinas diarias: Masajes con aceite Vata, Ejercicios suave
- Sonreír de manera consciente: Mover los músculos faciales al sonreír puede «engañar» al cerebro para mejorar la percepción emocional y aumentar la sensación de bienestar.
- Ejercicios de Respiración consciente: Traen la mente al presente. Oxigena la sangre y mejora la nutrición cerebral.
- Practicar Yoga como ejercicio mente-cuerpo
- Consumir los alimentos calientes: El dosha vata tiene una digestión débil, un agni débil, por tanto los alimentos calientes mejoran el equilibrio de
- Contacto con la tierra: Caminar descalzo sobre la tierra, o trabajar con tierra, produce aumento del dosha kapha, anclaje y disminuye el movimiento.
- Estructurar el día a día: El Vata necesita estabilidad y al mantener claras las actividades produce esa tranquilidad mental y el equilibrio.
- Regenerar el Sistema Digestivo: en el se liberan neurotransmisores como la Serotonina y la Dopamina
- Rituales diarios de abrazarse y amarse
- Aromaterapia con esencias tranquilizantes como Labanda,
- Cromoterapia con colores tierra.
- Proyectar y programar la vida a corto, mediano y largo plazo (qué quiero llegar a ser en 5 años), Con metas claras y sencilla
Manolo Amador




